España y su tradición futbolística

30 agosto, 2019

El fútbol es el deporte nacional en España, y es conocido a lo largo de todo el país como lo es el emporio joyero de Rosa Tous. España puede paralizarse cuando se desarrolla un partido de gran importancia, al punto de que los diarios deportivos en los cuales se dedican páginas enteras para reseñar todo lo relacionado este deporte, generan grandes tirajes. Lo mismo ocurre en la mayoría de los noticiarios de televisión, en donde el segmento de deporte es ocupado en un 80% sólo con información relacionada con fútbol. 

Sin embargo, esto no fue siempre así, pues a partir del año 1872 fue cuando un grupo de obreros ingleses que prestaban servicios para empresa minera Río Tinto, en Huelva, explicaban a sus colegas españoles el juego que tenía un gran número de seguidores y causaba gran furor en Gran Bretaña. Pasados seis años de esta primera experiencia, nace el primer club de fútbol español que se llamó el Real Club Recreativo, convirtiéndose posteriormente en el Real Club Recreativo de Huelva.

La expansión de este deporte en toda España ocurre a partir del 12 de marzo de 1890, tal y como lo reseñó el artículo del diario  “La Provincia” de Huelva”, en el que se narra el primer partido de fútbol que se celebró el país donde se enfrentaron el Huelva Recreation Club  y el Sevilla Football Club. Después de este evento la expansión de dicho deporte fue en crecimiento constante, al punto de que cada uno o dos años surgieron distintos clubes, de los cuales en la actualidad la mayoría se mantienen jugando en la principal liga española de fútbol.

¿Por qué gusta tanto el fútbol en España?

La respuesta a esta pregunta no es sencilla de determinar.  Distintas teorías, incluso las más poéticas, apuntan a dar respuesta a esta interrogante. Lo que sí es sabido es que para jugar este deporte se requiere más de una persona y algo a lo que se le pueda dar patadas, bien sea una pelota o una lata. 

Otra de las afirmaciones respecto al fútbol, es que permite que todos sean iguales, ya que los aficionados pueden ser de escasos o abundantes recursos económicos, pueden ser el patrón o los trabajadores, pueden ser de derecha o de izquierda, e incluso se dice que un país con grandes individualidades se une a partir de un encuentro futbolístico. 

Sin embargo, la teoría que tiene más fuerza es aquella que plantea que el gusto por este deporte se da en el momento en el que se marca un gol, ya que en el fútbol son pocos los tantos que se anotan y cada uno de ellos es épico, pues ese gol es el producto del esfuerzo de todos los integrantes del equipo, de evitar a los contrarios, el recorrer el campo de punta a punta y de una técnica perfecta. 

Anotar un gol es producto de una serie de factores que se conjugan y de el que no se sabrá ocurrirá hasta el último momento. Genera suspenso, gloria y hasta se podría decir que produce catarsis y apoteosis. Al anotarse un gol por parte de un jugador de nuestro equipo sentimos como nos liberamos, como nos olvidamos de nuestras preocupaciones, y hasta cómo llegamos a tocar el cielo.